“Creo que pocas personas nos escaparemos de sufrir alguna vez un trastorno de la salud mental”

Nuria Sole1

Entrevista a Octavi Pujades

 

Octavi Pujades (Sabadell, 1974) es médico de formación y actor de profesión, “un poco por casualidad”, nos confiesa. Ha pasado por el cine, teatro y televisión, donde actualmente está rodando la última temporada de la serie Acacias 38, pero también se ha atrevido con la radio y con la narración de audiolibros. Su actividad en redes sociales enganchó a un gran número de personas, especialmente durante el confinamiento por la pandemia de la Covid-19, con publicaciones repletas de humor y que protagonizaban él y su padre de 91 años.

Escrito por: Meritxell Vilanova

Fotografia: Anna Senan 

 

La otra etiqueta: #curiosoyescéptico

 

Estudiaste la carrera de Medicina pero te has acabado dedicando al mundo de la interpretación. ¿Qué te hizo dar este giro?
Fue un poco por casualidad. Acabé la carrera, me puse a estudiar para hacer el examen MIR y para tener algunos ingresos empecé a hacer trabajillos de fotografía, de publicidad y coincidió que me cogieron para una serie, Happy House, en 1999. Allí estuve trabajando 7 meses y ya vi que era lo que me gustaba y dije 'venga, vamos a probarlo'. Renuncié a la plaza de especialista, porque me saqué el MIR, y desde entonces mira, ¡hasta ahora!

¿Qué te ha aportado a nivel profesional y también personal el hecho de haber estudiado Medicina?
Muchas cosas. Concretamente, para mi trabajo, nada, pero de manera indirecta muchas. Creo que la disciplina que tienes que mantener para sacarte una carrera como Medicina ayuda en todo en la vida. Aparte del trabajo, creo que las carreras en general, pero sobre todo las de Ciencias, te dan una manera de pensar que es muy adecuada y que a veces contrasta con lo que encuentras fuera, sobre todo en ámbitos artísticos. Me ha aportado racionalidad y lógica, creo, que para mí siempre es de agradecer.

¿Has tenido relación con el mundo de la salud mental?
De hecho, yo iba a hacer Psiquiatría. Siempre me ha parecido muy interesante, tanto el tema de trastornos de salud mental, trastornos psiquiátricos, adicciones... Era lo que más me gustaba de la Medicina.

“Aún hay mucho estigma, desconocimiento y verguenza, tant para las personas afectadas como para las familias”

¿Qué es lo que te atraía, en concreto?
Cuando te dedicas a la Medicina evidentemente hay una vocación de ayuda y de intentar arreglar lo que no está bien en las personas, pero conforme vas haciendo la carrera vas viendo que todo es muy especializado, quizás demasiado mecánico, para mi gusto. En cambio, en el mundo de la salud mental, el componente vivencial de las patologías de la gente era muy importante y era lo que me atraía. Una pierna rota es una pierna rota, pero una depresión se vive de una manera muy diferente dependiendo del entorno y de las características propias de cada persona. Esta variedad me interesaba mucho.

¿Cuál crees que es la percepción de la sociedad respecto a la salud mental?
Poco a poco va mejorando, pero mira lo que le pasó a Íñigo Errejón en el Congreso de los Diputados. (Un diputado del PP le gritó “Vete al médico” cuando habló sobre el deterioro de la salud mental de la ciudadanía a raíz de la pandemia.) Todavía hay mucho de estigma, desconocimiento y vergüenza, tanto para las personas afectadas como para las familiares. Realmente nos tendríamos que sacar un poco estas vergüenzas y estos miedos. Es parte de las patologías que puede tener todo el mundo. Creo que pocas personas nos escaparemos de sufrir alguna vez un trastorno de la salud mental en el que nos iría bien recibir algún tipo de ayuda o tratamiento y tendríamos que avanzar hacia aquí, que no se vea como una cosa negativa, sino como otro trastorno de la salud, que es tratable, curable, y que en ningún momento es doliente per se.

instaoctavi

Fotografía: Instagram @octavipujades

¿El cine, televisión y teatro pueden ayudar a romper estigmas en salud mental?
Creo que sí. La cultura en general tiene un componente lógico y evidente de entretenimiento, pero también creo que se retroalimenta de la sociedad donde se genera. Refleja lo que pasa, pero también ayuda a hacer pasos adelante que de otro modo pueden ser muy difíciles de hacer. A veces una buena historia, de una forma sencilla y entretenida, puede hacer que un mensaje llegue de manera más entendible y más digerible al grueso de la población que no mil campañas o mil formas más académicas de intentar transmitirlo.

Eres una persona muy activa en las redes sociales, y siempre muestras situaciones de tu día a día. Durante el confinamiento compartiste con mucho humor tu experiencia. ¿Cómo viviste este periodo?
Estaba un poco acojonado, te tengo que decir la verdad, pero creo que me había hecho un poco a la idea. Cuidar a una persona mayor y dependiente también es bastante agotador, mentalmente. Realmente tampoco podíamos hacer gran cosa más. Sí que es cierto que el confinamiento y la época post-confinamiento y en plena pandemia como todavía estamos, poquito a poquito te va minando la moral y las fuerzas. También porque a pesar de que ahora se ha reactivado un poco todo, a mí me toca trabajar, viajar... Y el poder encajar un intento de vida normal con una persona mayor como es mi padre, que requiere mucha atención, es realmente agotador.

“Una depresión se vive de una manera muy diferente dependiendo del entorno y de las características propias de cada persona”

De hecho, vemos cómo en las redes compartes imágenes con tu padre, mostrando tu día a día con él, las hospitalizaciones, etc. ¿Por qué decidiste mostrar también esta parte más “privada”?
En mis redes sociales intento mostrar un poco mi día a día. Creo que para las personas que tenemos un trabajo tan relacionado con la imagen son muy importantes, que la gente sepa de ti y vea el trabajo que haces. Hace falta cierta regularidad para no quedar descolgado. Realmente fue una continuación bastante lógica de lo que estaba haciendo: cuando podía trabajar lo que reflejaba era el trabajo que estaba haciendo, y de repente me quedo cerrado en casa con mi padre y mi día a día era mi padre y yo. Es una faceta privada, y evidentemente hay muchas cosas que no enseño ni enseñaré, pero me permite mantener el contacto con la gente y gestionar la información de la manera que yo quiero. Siempre desde el respeto y el humor. De hecho con mi padre nos ayudó bastante durante el confinamiento este tipo de juego, nos unió bastante. Además, él es mayor, no sale, y su vida es muy monótona. Cualquier cosa que le saque de esta rutina le va muy bien.

¿Cómo has vivido a nivel laboral la pandemia?
Ha sido un buen golpe. Sí que es cierto que con el tema de las redes sociales, a la gente le gustaba lo que hacía y crecí bastante en seguidores. Una vez se ha reactivado un poco la economía sí que me van saliendo bastantes colaboraciones que económicamente, como mínimo, me han permitido parar muy bien el golpe. A nivel laboral, de mi trabajo y lo que me gusta, que es actuar, fue un batacazo gordo. Además, a mí me cogió haciendo teatro. El teatro no tiene razón de ser sin un público, una masa que evidentemente no se podía tener cuando llegó la pandemia y sigue sin poderse tener. Otros sectores de mi trabajo, como los rodajes, con las medidas de precaución y seguridad adecuadas, se han podido retomar mucho antes. Ahora ya llevo 3 meses rodando una serie. Pero en teatro estaba haciendo la gira de El Guardaespaldas, teníamos una gira de más de un año, estábamos llenando prácticamente en todas partes, y de repente se canceló. La productora en principio lo querría retomar, pero se tienen que dar las condiciones para que salga rentable, y esto pasa por que se pueda llenar el teatro.

Trabajas en Madrid pero vas y vienes mucho para estar con tu familia. ¿Cómo gestionas el estrés y el día a día para que no te afecte emocionalmente?
¡Lo que puedo! Intento tomarmelo todo con humor. Tengo el cariño de mi pareja, mis hijos, mi padre... El deporte para mí es básico para liberar tensiones y para poder desahogarme, pero es inevitable que afecte. Siempre ha sido así: tengo la familia en Barcelona, pero he trabajado mucho más en Madrid, con lo cual siempre he tenido estos desplazamientos por trabajo, pero ahora mismo cuando voy a Barcelona es para cuidar a mi padre. El tiempo que supuestamente tendría que estar descansando, hago lo contrario, y poco a poco va pasando factura.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Comparte con nosotros

Fundación Joia

logo fundacio joia

Datos contacto

Joia Magazine
c/ Bac de Roda, 149
08018 Barcelona
T. 93 834 49 40
Para cualquier duda o sugerimiento: comunicacio@fundaciojoia.org

Aviso Legal y Política de Privacidad

Síguenos en las redes sociales

Suscribirse novedades

FILTRO ANTI-SPAM suma 3+1
Nombre
Mail