Los CET se reinventan durante el confinamiento

repor cetsLa crisis de la covid-19 es sanitaria pero también económica, y los centros especiales de trabajo (CET) lo acusan mucho, porque a la dificultad económica de tener que parar la actividad o de trabajar a medias se los suma la atención a las personas trabajadoras que tienen una discapacidad. En estos momentos los CET tienen que multiplicar esfuerzos por no cerrar y ver abocados al paro los colectivos a los cuales dan trabajo. Si la perdieran, les costaría mucho más encontrar uno nuevo que al resto de la población.

Escrito por: Laura López

 

La adaptación en Apunts
La empresa de economía social Apunts, que pertenece a Fundació Joia, se dedica a las artes gráficas y a la mensajería y su equipo está formado por 110 personas, 83 de las cuales tienen discapacidad por trastornos de salud mental. Su director-gerente, Julio Castillo, explica que han pasado por tres fases durante el confinamiento. La primera fue la de parar toda la actividad menos la que se consideraba esencial, que afectaba dos de sus líneas de negocio: "Augmentó mucho el trabajo en nuestro implant de Hospital Clínic, donde augmentó el personal y la jornada para hacer todo el posicionamiento de material no sanitario; y en la línea de mensajería tuvimos que augmentar la distribución, porque la genteconfinada consumía mucho a través del e-commerce, y pasamos de distribuir diariamente 800 envíos a distribuir 1.200". En cambio, se vieron muy afectadas las líneas de gran formato, impresión y post-impresión, que prácticamente pararon toda su actividad "excepto ciertas peticiones de clientes de cátering que tuvieron que reconvertir los servicios que daban a las escuelas en cáterings para hoteles medicalizados", puntualiza.

 

ApuntsEn la segunna fase, en la cual estábamos confinados pero podíamos trabajar, "la primera medida que llevamos a cabo fue centralizar toda la producción en la sede central que tenemos en el distrito de Sant Martí y dejamos el resto de tiendas cerradas", dice Castillo. En esta fase dieron servicio a pedidos puntuales de sus clientes, pero el crecimiento de trabajos fue relativamente lento. Y en la tercera fase, cuando acabó el estado de alarma, el CET ha vuelto a abrir todas sus tiendas con un plan de protocolos de seguridad e higiene para la covid-19. Una de las consecuencias del confinamiento ha sido la producción de nuevos productos para adaptarse a las demandas del nuevo mercado, como son los materiales de señalización para la covid-19 y los portamascarillas, tanto para clientes como para el uso en sus locales.

 

"Teniendo en cuenta los valores propios de Fundació Joia, hemos creído conveniente proteger los puestos de trabajo y no queríamos añadir más sufrimiento a lo que ya teníamos por la situación", Julio Castillo

 

 

 

 

El aumento de pedidos a La Klosca
KloscaEn La Klosca la situación no les ha afectado mucho. Este CET, que pertenece al Centre de Formació i Prevenció de Mataró, se dedica a la producción y venta de huevos ecológicos y trabajan ocho personas: seis con discapacidad por trastorno mental severo, una educadora y Jaume Rodón, el director. Rodón explica que lo primero que hicieron fue sondear "cómo estaban las personas trabajadoras, conocer en qué estado de ánimo y de salud se encontraban y ver cómo podían afrontar el hecho de continuar trabajando a pesar del estado de alarma y del confinamiento, ya que somos servicio esencial y no paramos la actividad". La manera que encontraron de gestionar el personal fue hacer tres grupos de dos personas cada uno y establecer un calendario para que los grupos no se cruzaran; "las personas que tenemos hijos/as tuvimos que hacer un Tetris familiar para intentar cubrir todas las horas en la granja", remarca. En un primer momento, dice Rodón, la granja tuvo una bajada de pedidos en lo que refiere a los restaurantes y los establecimientos que tuvieron que cerrar, pero "curiosamente, vimos que enseguida las tiendas pequeñas y el pequeño comercio augmentaron los pedidos, ya que la gente hacía más comidas en casa y eso nos compensó las pérdidas anteriores". 

 

"Las tiendas pequeñas y el pequeño comercio augmentaron los pedidos, ya que la gente hacía más comidas en casa y eso nos compensó las pérdidas", Jaume Rodón

 

 

Una nueva forma de trabajar en Intecserveis
IntecserveisEl caso de Intecserveis ha sido bien distinto. Este CET pertenece a la Fundación Germà Benito Menni, dentro del Orde Hospitalari de Sant Joan de Déu, y tiene como principal objetivo el trabajo remunerado a personas con discapacidad. Cuenta con una plantilla de 94 personas con varias discapacidades y 4 sin discapacidad y ofrece servicios integrales de limpieza y jardinería, facility services y destrucción de documentación.

 

Su directora, Milagros Fernández, explica que han perdido unos veinte clientes durante el confinamiento, porque las escuelas y las oficinas cerraron, y "al mismo tiempo tuvimos un incremento de las bajas laborales por la situación de pánico y por miedo a utilizar el transporte público para venir a trabajar; pero lo que nos ha pasado es que los hospitales nos han pedido refuerzos, y gracias a esto lo hemos podido salvar". Para Intecserveis el cambio sobre todo ha sido en la forma de trabajar: "Hemos tenido que cambiar los productos para utilizar otros homologados y autorizados, pero esto ha sido una oportunidad, porque hemos revisado nuestro sistema de limpieza y ahora utilizamos productos que son más eficientes y más adaptados a las necesidades de nuestros clientes y de nuestras personas trabajadoras; hemos tenido que cambiar la manera de trabajar en un ochenta por ciento". Fernández reivindica que toda esta situación, en el caso del sector de la limpieza, ha significado "una dignificación de la profesión, puesto que hasta ahora éramos personal invisible y con estigma social y ahora estamos muy valorados".

 

La gestión de la plantilla  la desescalada
En los tres casos, ninguno de los CET han tenido que hacer un ERTE. En el caso de Apunts podrían haberlo hecho, porque algunas de sus líneas de negocio tuvieron que  cerrar durante el confinamiento, pero, "teniendo en cuenta los valores propios de Fundació Joia, hemos creído conveniente proteger los lugares de trabajo y no queríamos añadir más sufrimiento al que ya teníamos por la situación", dice Castillo. Durante el confinamiento han tenido que centralizar la plantilla y gestionar casos particulares de personas trabajadoras el estado emocional y físico de las cuales requería que se quedaran en casa, y también han tenido que gestionar el caso contrario de otros que veían empeorar de forma muy grave su salud mental por tener que confinarse en casa y necesitaban ir a trabajar. "Ahora con la desescalada tenemos casi toda la plantilla trabajando, pero no al cien por cien, porque todavía no hemos llegado a volver a trabajar el cien por cien de la jornada, aunque sí hemos mantenido el cien por cien del salario. Por lo tanto, estamos haciendo grandes esfuerzos para continuar pagando jornadas completas", comenta Castillo. Para Apunts, en general la desescalada está siendo "más lenta de lo que podríamos desear porque las fechas coinciden con época de vacaciones de verano, y también porque hay mucha incertidumbre sobre cómo evolucionará la situación, cosa que ha comportado que, con prudencia, los clientes frenen un poco en estas fechas", puntualiza.

 

"Hemos revisado nuestro sistema de limpieza y ahora utilizamos productos que son más eficientes y más adaptados a las necesidades de nuestros clientes y de nuestras personas trabajadoras", Milagros Fernández

 

En La Klosca también han tenido que apoyar a algunas de sus personas trabajadoras por dos casos muy puntuales las primeras dos semanas. Pero "lo que he visto es mucha fuerza y una actitud muy positiva, todas las personas trabajadoras han estado en el pie del cañón y los agradezco personalmente la actitud que han tenido", añade Rodón.

 

En Intecserveis, a causa de las bajas que tuvieron los bajó mucho la masa salarial y, además, desde Sant Joan de Déu "se tomó la decisión de no hacer ERTE, teniendo más en cuenta las personas que no los números", explica Fernández. El CET está volviendo a la normalidad en cuanto al número de trabajadoras, dándoles el apoyo psicológico necesario, y las empresas que tenían antes del confinamiento están volviendo al trabajo y a trabajar con ellos, por la cual cosa "ahora tenemos unas horas menos de jornada, pero distribuidas en varias franjas horarias".

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Comparte con nosotros

Fundación Joia

logo fundacio joia

Datos contacto

Joia Magazine
c/ Bac de Roda, 149
08018 Barcelona
T. 93 834 49 40
Para cualquier duda o sugerimiento: comunicacio@fundaciojoia.org

Aviso Legal y Política de Privacidad

Síguenos en las redes sociales

Suscribirse novedades

FILTRO ANTI-SPAM suma 3+1
Nombre
Mail